Fuchsia/ Fucsia

Guía de Especies de Bonsái

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Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

Bonsai Inspirations 1

Bonsai Inspirations 2

Información general: Hay más de 8000 híbridos y cultivares de Fuchsia disponibles en estos momentos, y muchos de ellos tienen buen potencial para el cultivo como bonsái. Sin embargo yo recomendaría usar las variedades que son probadamente resistentes para facilitar su buen comportamiento y su vigor en tu clima. Aunque el tamaño de las hojas se puede reducir, no así el de las flores, y por ello son preferibles las variedades con las flores más pequeñas. Variedades adecuadas pueden ser las Fuchsia microphylla, F. “Tom Thumb” y F. “Lady Thumb”. Las variedades más duras y de confianza para bonsái son las pertenecientes a las variedades de Fuchsia magellanica: intenta evitar las formas variegadas pues son más débiles y tienden a agacharse en condiciones de luz pobres.

La Fuchsia magellanica es un arbusto caduco/perenne (según variedades) de rápido crecimiento que tiene hojas de 2-5 cm, y que produce abundantes flores de color rojo y púrpura durante la estación de crecimiento. En las siguientes líneas me referiré a esta especie en particular, aunque otras variedades pueden cultivarse de la misma forma, siempre que se tomen las precauciones específicas acerca de cada particular resistencia a las heladas. Los especímenes de F. magellanica pueden crear troncos de más de 10-13 cm de diámetro en menos de 5 años si se cultivan primero en el suelo, antes del entrenamiento como bonsái. Las fucsias son adecuadas para los estilos vertical-informales y cascadas en tamaños de pequeño a medio.

Guía de Cultivo: Las fucsias son árboles de exterior durante casi todo el año.

La situación a pleno sol anima a la producción de flores, a expensas del crecimiento vegetativo (el follaje): si el árbol aún está en entrenamiento merece la pena proporcionar algo de sombra para promover los brotes en detrimento de las flores.

La resistencia de las fucsias es variable dependiendo de cada especie en particular: la magellanica es bastante dura hasta los -3ºC. Temperaturas por debajo de ese punto pueden causar la rápida caída de las hojas y, en ocasiones, la muerte regresiva de las ramas, aunque el sistema radicular tolera temperaturas de -10ºC y menos. En cualquier caso, sus especímenes necesitan un periodo de descanso, o de otra manera pierden su vigor: es aconsejable dejar los árboles en el exterior al menos durante los primeros fríos del otoño y entonces moverlos a una posición iluminada, libre de heladas, durante el resto del invierno.

Después de que haya pasado toda posibilidad de heladas a mediados de primavera, sitúa el árbol de vuelta en el exterior a pleno sol (aunque un poquito de protección contra el sol del mediodía en lo más duro del verano es aconsejable). Las fucsias disfrutan con los altos niveles de humedad y es necesario el pulverizado regular de agua durante los días de más altas temperaturas, aunque no les gusta el sustrato permanentemente mojado y hay que evitar el exceso de riego. El crecimiento no se produce en primavera hasta que las temperaturas diurnas no alcanzan los 10ºC con regularidad. Esto puede resultar en que las plantas no exhiben crecimiento hasta tan tarde como mayo o junio en climas más fríos: los ejemplares que no muestran crecimientos nuevos hasta esta época no deben considerarse como que estén enfermos o muriendo.

Trasplante: La Fuchsia debe trasplantarse anualmente, puesto que su crecimiento radicular es muy potente. Usa una mezcla convencional de sustrato.

Poda: Necesita pinzados semanales durante el verano para frenar los brotes excesivamente vigorosos y para reducir el tamaño de las hojas e incrementar la ramificación secundaria. Puesto que las fucsias producen yemas de flor de forma continua durante toda la estación primaveral, la poda de mantenimiento no reducirá significativamente el número de flores.

Es recomendable que, en los árboles que necesiten grandes crecimientos de tronco o ramas, se eliminen los brotes de flores continuamente y así conservar para ese crecimiento toda la fuerza disponible. Las fucsias también tienen la tendencia a echar chupones desde las raíces y deben quitarse.

Alambrado: Debido a su gran vigor y a su prolífica brotación, la Fuchsia necesita poco alambrado, ya que es muy fácil podar para crear la silueta. Los brotes jóvenes engordan rápidamente, así que el alambre colocado debe vigilarse muy de cerca para evitar las marcas. Una vez que el crecimiento se ha endurecido se vuelve muy quebradizo.

Propagación: Son muy fáciles de propagar: los esquejes de madera blanda pueden tomarse en primavera, y los semi-maduros a finales del invierno. Las mejores tasas de éxito se consiguen con ramas sin flores.

Los especímenes más grandes son muy sencillos de recolectar en jardines: puesto que poseen gruesos y carnosos sistemas radiculares rizomatosos, los grandes tocones enraizarán rápidamente si se plantan en un sustrato muy drenante durante el inicio de la primavera.

Plagas y Enfermedades: Las fucsias son susceptibles a los pulgones y deben inspeccionarse regularmente. Los árboles que experimenten condiciones de suelo muy húmedo y pobre circulación de aire son más propensos a los ataques de mildiu y deben pulverizarse con fungicidas.